domingo, 10 de abril de 2011

Cuerdas por Japón. Crónica de los hechos.



Cuerdas por Japón
CRÓNICA
Sábado 9 de abril 2011
MADRID

El ConSentido
Calle del Barco, 32
18,00  a  20,00 horas

La Encrucijada
Calle de Matilde Hernández, 34; 3º C









   Maestros son en Japón en darle espíritu a las cuerdas. Maestros son en ofrecer levitación, en despegarse del suelo, en estar a mitad de camino entre los jardines y las nubes. Maestros y navegantes, que del mar les viene la sabiduría del flotar, que del mar siempre les ha llegado lo bueno y lo malo. Y ahora necesita Japón que le devolvamos su regalo. Cuerdas por Japón sólo va de ayudar y muchas gracias.

   En homenaje y apoyo, se reunió una estupenda y linda gente en El ConSentido. Metolcuatro tenía que estar allí, por Japón y el mucho arte que nos han transmitido, por mis queridos Akesha y Ponce, por Zor y el estupendo, animoso y guapetón Fetish Commando y por todas/os vosotras/os del BDSM y más y más.

   Para hacer coherente el momento, la cabreada Madre  Naturaleza nos regaló una tarde-noche impropia de estas fechas. Qué calor. Lo cual era incómodo, pero vino bien para meternos marcha hormonal, artística y sexual.


   En la entrada, bellas damas y respetables caballeros nos introducían en el estómago de El ConSentido, donde el infatigable caballero Ponce atendía lo mismo a la ubicación de un foco, que sacaba fotos, que rogaba consumo en el mercadillo y también de bebida para aumentar la benéfica recaudación, que imploraba silencio para que el respetable, algo irrespetuoso, le hiciera caso de una vez y no se viera obligado a que un servidor sacara el sargento que lleva dentro e impusiera castrensemente silencio. Y comenzaron las performances.

   ¿Qué puede decir este croniquero-bloguero del arte allí desplegado? Poquitas palabras. Así pues, vayamos a ello.















   *SPYDER by NYMPHX, por Cire + Flor. Excelente, inquietante. Hizo pensar, sentir e introducirnos en la dialéctica del plástico con amor.

















   *CUERDA y HUMO, por Antonio Katima y Mafalda Petite Mort. Amorosa visualización. Ternura a ras del suelo. Breve elevación. Olor de santidad y de niña recién estrenada en mujerío. Aroma de un mundo casi medieval. Cuerdas en catedral pagana.























   *A VER, MARÍA, por Azu + Abril+ Amanda Manara + Dita bi Tesse. Sacramental. Místico remístico. Cual facturado por Fran Angelico. Anunciación perfecta para estos tiempos. Letanía y rezo. Levitación en la palabra del santo espíritu. Induce a la piedad. Magnífica manera de entrar en la nueva y vieja fe.






















   Y en la calle del Barco, lindas madrileñas y de diversas geografías posando japonesamente en magnífico homenaje a la nipona nación. A los de las islas les encanta lo nuestro, el flamenquito y estas cosas ibéricas. A nosotros/as, su ritual, su grabado, sus kimonos, su poesía. Amor con amor se paga. Viva Japón.











   En la furgoneta-almacén de Diego, caminito de la zona de Oporto, con Ponce+Akhesa+Mister Eddy+Uno Mismo. Parada previa para coger más camisetas. En el trayecto, picajosa conversación sobre el devenir del Atlético de Madrid planteada por El Señor o Mister Eddy. Ponce le advierte que algo no muy bueno le puede suceder. Suena en la radio de la furgo dieguense el consabido partidito de balompié. Llegamos a la calle de Matilde Hernández. ¿Quién fue esa señora para merecer ubicación en el callejero matritense? A ver qué dice Google… y horror. Me salen empresas y señoras y señoritas de Facebook. Tendré que indagar mejor.

   Pues bien, en la ignota calle de la ignota Matilde Hernández, número 34, piso 3º centro, se halla La Encrucijada, que es un pisazo regentado por el susodicho colectivo, con montacargas y todo, que amablemente cedió su espacio para realizar el benéfico de Cuerdas por Japón. Muchas gracias, chavales y chavalas. Se montó allí mismo la expo de fotos, pinturas y dibujos de diversos artistas, un servidor entre ellos, para ver si se vendía algo. Cuando me fui a las dos y media de la madrugá, aún no había aparecido milagroso mecenas, aunque en el puesto la cosa no fue mal, pues se vendieron hasta unos blancos zapatos taconudos y sadomaso.















   Da comienzo la segunda parte de las performances. Ponce ruega, ya que no tiene micrófono, que le atiendan, que se guarde silencio. Ni caso. A un gesto suyo, me veo obligado a soltar una voz con exabrupto: “Silencio, cabrones. No tenéis piedad con el pobre Ponce”. Alguno, que aún no me conoce –tal vez sea mejor así-, me mira reprobatoriamente. Añado: “He dicho cabrones. Y nada malo de las lindas damiselas que nos acompañan”. Principia la primera performance.

   *ICARUS, por Antonio Shibarita + Amber. Magnífico hecho visual con sonido directo y étnico. Y también grecolatino con adecuado toque nipón, en espíritu y disciplina. El maestro Antonio ejerce arácnidamente sobre el cuerpo y mármol de Amber, perfecta, concentrada en sí misma, abriendo las puertas de un mundo sugerido, flotante, distanciado y, por supuesto, sexual. Y como sacro remate, gotas de cera para divina humanidad levitada. Bobo fascinado quedé.
































   *COCOON, por LS & Kawa. Estupendo. Cruce de civilizaciones, de cuerdas y suspensiones. Negro sobre blanco. Concentración a tope. Verticalidad suprema, que el plástico transparente embala. Belleza y línea levitada. Un extremo oriente que nos atraviesa. Alelado en mi bobería también quedé.

































   Se aprestaron voluntarias a ser atadas y hasta suspendidas. Y hubo una autosuspensión que me perdí, no rematando como testigo esta crónica, pues me quedé hablando con Amber, acogidos por botes cerveceros y cigarrillos de liar. Qué interesante mujer. Qué alma. Qué cuerpo. Qué pedazo musa. Qué inteligente conversadora es. Pero Amber estaba cansada y se retiró acompañada de Antonio Shibarita + compañía a su sacro aposento.

    Estuve un ratito de conversación con las/los amigos/as del BDSM & CIA. Me preguntaron, entonces y durante la tarde-noche, que cómo iban las obras del local donde se ubica Metolcuatro. Respondía a todos/as que lentas pero bien, que calculaba que para ¿junio? estaría remozado el local. Alguien me dijo, con clara ironía, que ya no le iba a gustar a Ponce el remozado espacio, que Ponce ama lo fabril, lo warholiano. Vayan ustedes a saber.

   Me despedí con buena ración de besos y abrazos. Estaba demasiado cansado para perpetuar la noche. En la calle, un joven taxista con ge-pe-ese me acogió en el seno de su vehículo. Madrid vacío en noche y calor. Y antes de echarme una cabezadita, me dije: “Viva Japón, su arte y sus cuerdas”. Buenas noches.


   P.D. Al día siguiente, mi querido Ponce me comunicó que, a altas horas de la madrugá, fueron abandonados en los extrarradios de la calle de Matilde Hernández por Diego y su furgoneta, quedando allí tirados con un montonazo de kilos de cosas de Cuerdas por Japón. También me aclara Ponce que llamó a Diego por teléfono para saber dónde carajo estaba, y que éste les dijo, con sumo desparpajo, que se encontraba con Cónsul2, Kawa y un luengo látigo en la zona de Chueca. Imagínese para qué. Pobre Ponce y Akhesa. Tener amigos para esto. Menos mal que no iban de excursión por el desierto.

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2 comentarios:

  1. Querido Rafael, me paree muy subyugante estos ejercicios que realizáis en tu galería/taller/estudio, pero a mí sólo me los permiten en privado y a puerta cerrada. ¡Qué envidia me da lo tuyo!
    Gastón

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  2. Maravilloso artículo :) Desde tu punto de vista la noche ha sido todavía mas bonita de lo que recuerdo.

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