domingo, 1 de mayo de 2011

JOSEP Mª MAS i BIGAS. "¿Despertar mariposas con lentillas es terapéutico?". Crónica. Ateneo de Madrid. "Pan y Circo", presentado por Aarón García Peña.



Ateneo de Madrid
Agrupación de Retórica y Elocuencia

Ciclo de debates  Pan y Circo
IV  Sesión

Defensa de la idea
“¿Despertar mariposas
con lentillas es terapéutico?”

por

Josep Maria Mas i Bigas

Salón Ciudad de Úbeda
29 de abril de 2011
20 horas








Texto del poema cantado por
Josep Mª Mas i Bigas
a los concurrentes





   El pasado viernes aterrizó en el Ateneo de Madrid Josep Mª Mas i Bigas. A buen seguro que hasta la sala de conferencias llegó volando en mariposa unipersonal, fabricada con puntera y carnal tecnología imaginativa.

   El caballero Josep es especial personalidad literaria y oratórica, más aún en estos tiempos de memoria artificial, mal oído y ruido por todas partes. Es persona de vitalidad a raudales, gracia ingenua, empatía instantánea y mirada directa. Es atrevido por un tubo y tres pianos. Es hijo, padre y abuela de su propia inventiva, que es mucha y de escaso retorcimiento. Es entomólogo de la escuela de Ramón Gómez de la Serna, Sección Lepidóptera, Subsección Mariposas que no Polillas.

    Y con este bagaje, se nos presentó a la plebe de Pan y Circo para defender la idea, absurda sólo en apariencia, “¿Despertar mariposas con lentillas es terapéutico?”  Para lo cual expuso de pie y revoloteando dicha idea. Cual estupendo mariposo; nada de sentarse tras la mesa cual amuermante ponente. Con intensa donosura retórica y alegría vital.




 El Caballero Josep Mª Mas i Bigas
en acción

















   Perdonen el abreviado estilo, que en nada se corresponde con lo que allí se vivió:

   Después de repartir entre  los/as  presentes un catalánico poema de factura propia, que reproducimos junto a variadas imágenes fotográficas, se preguntó: “¿Qué es terapéutico?” Y se contestó que en realidad todo es terapéutico, que hay muchas formas de moverse y que los supuestos y lindos pajarillos son el peligro más grande de las mariposas porque las engullen, los muy pajarillos. También nos hizo saber que íbamos a entrar en una especie de locura que todo lo cura.

   De una bolsa de plástico blanca, fue sacando a toda la progenie mariposil, que estaba dormida y que procedía del Cerro Almodóvar, a donde había ido a invitarlas para que ilustraran la charla. Así, ante la plebe, fueron surgiendo la mariposa abuela, bien grande, junto con el mariposo abuelo de gran vuelo; el papá y la mamá; la hijita enamorada que tuvo marido e hijo tras trece semanas y media, aunque al final se adelantó el parto dos semanas y media y tuvieron dos niña-mariposas.

   Como lo cuento, más o menos fue y sigo con más. Pero antes he de advertir a los seres humanos que han hecho de la seriedad en el arte y las letras nuestra tortura, y a sus fanáticos acólitos, que Josep no es ni por asomo practicante de la oratoria senatorial y dime tú, Catalina traidorcete. Tampoco se emparenta con la tendencia emilianense-castelar, ni con la del vendedor de los grandes almacenes, ni con la de los reputados entrenadores del balón en el pie, ni con la de los sudaditos políticos en campaña y promesas increíbles. No, señor o señora mariposa. La que practica con tanto arte el caballero Josep Mª Mas i Bigas habría que entroncarla con el disparate ramoniano, el surrealismo ingenuo  o la retórica franciscana para niños aún no contaminados por videojuegos de monstruos dándose mamporros.

















Y continúo abreviando la disertación del caballero Josep:

   Sacó unas gafas y se las puso a las mariposas, advirtiéndonos que un despertar súbito de éstas puede ser peligroso y provocar ataque cardiaco. Hay que acometerlo con suma delicadeza, pues además las mariposas tienen ojos reticulados y que mejor que las lentillas múltiples es ponerles unas simples gafas. Lo hizo y dijo: “Mariposas, niños con gafas, leed esto (un poema). ¡Qué veo! ¡Qué leo!”  Y cantó espléndidamente un poeta en lengua catalana. Hermoso.

   Acto seguido, la asistente de muchas preguntas Lola Rojo XXX le preguntó al caballero Josep por la felicidad, siendo contestada que la felicidad no existe, que existe el presente y (cantado) “si tú no me quieres, ¿quién me va a querer”.

  Después la cosa se encaminó hacia el concepto “muerte”. El caballero Josep nos hizo una suave escenificación del acto mortuorio, pues morirse es como dormirse, transmutarse, y él está aprendiendo a vivir en su cuerpo humano protomariposil. Aprender a vivir. Como las mariposas, cuya existencia es de poca duración. Claro, si la comparamos con la del homo sapiens o insapiens. También nos hizo saber que las mariposas y mariposos viven con más alegría en los amenos prados que en los umbríos bosques, y que ello nos sirva de metáfora o ruda realidad a los humanos pensantes o impensantes.

   Y tras diversos regates dialécticos, el caballero Josep Mª Mas i Bigas llegó cantarinamente a concluir que sí, que dormir mariposas es terapéutico y despertarlas también.

   Aplausos y gracias, muchas gracias, por la estupenda defensa de esta increíble idea, que de limpio humor nos ha bañado.

   Tres sesudas y gráciles asistentes juzgaron de modo muy positivo el alegato retórico del caballero Josep. Y un servidor, que también fue miembro del jurado, le otorgó la nota máxima, argumentando que más absurda y, sobre todo, amarga es la realidad que nos parece real que la placentera experiencia de despertar mariposas, con o sin lentillas.























Cuaderno de campo mariposil artístico
de
Josep Mª Mas i Bigas







   Más tarde, nos fuimos con el caballero Josep a un bareto de la calle Fernán Flor (eso creo, pues no lo anoté). Allí, ante los bebedizos y los pinchos correspondientes, disfrutamos de animada y artística charleta. El caballero Josep tuvo a bien cantarnos a capela mariposil  “El No Cuestionamiento”, poema de Aarón García Peña; música de Josep Maria Mas i Bigas. Reproduzco la partitura.

   A manera de rápida semblanza de los/as que allí se recluyeron, no puedo dejar de citar:
    A Mayte Pañeda, que estuvo de palique y estética, con el caballero Josep, que morado –literal- a cantar se puso.
   A la linda y observadora Amaya, nuestra querida tímida no tan tímida, que aunque no fuma nos acompaña con aterciopelado conversar callejero.
   A la muy animada Ana Mª Cuervo de los Santos, mujer de nervioso, cariñoso y correoso estar.
    A Daniel Bolado, en su silencioso silencio observador.
   A Aarón García Peña, más tranquilo que en últimos meses y, por tanto, aún más perceptivo, más niño, más mirando todo muy serio, muy sonriente. Tengo la impresión de que la vida se le vuelve a hacer nueva.
   A Malicia Cool y a Antonio Alfeca ante un salmorejo.
   A Beatriz L. reaparecida tras muchos años en reconstrucción, viendo la vida de un modo directo, tal vez demasiado directo.
  A Lola Rojo XXX y su bondad besucona.
   Y a un par de literatos ateneístas cuyo nombre no apunté, aunque uno de ellos no dejó de conminarme para que el lunes 9 de mayo asistiera, en el Ateneo, a una mesa redonda sobre “La historia del cine asturiano”.

   La noche se nos hizo madrugada. Salimos del bareto. Frente a los leones de las Cortes, nos despedimos. Josep Mª Mas i Bigas se encamino hacia la Puerta del Sol con sus mariposas y vitalidad a cuestas, mientras que un grupo formando por Mayte, Amaya, Ana María, Aarón y el que esto escribe nos internamos en la zona de Huertas, yendo a parar en La Florinda, coqueto y tranquilo bar de copas de la calle de San Pedro. En el trayecto, Aarón me contó una experiencia vivida en Valencia, que mucho de terror y angustia tiene. Podría titularse “Nueve niños siempre te miran”, o algo así.

  En La Florinda, fotos amorosas y no propias de la publicitación bloguera, nueva conversación, nuevos proyectos y el saber que  despertar mariposas con lentillas sí es terapéutico, aunque por la noche las mariposas, ya se sabe, pueden ser otra cosa. ¿Peligro?

















Partitura de El No Cuestionamiento.
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P.D. En nuestra reunión del bar cercano al Congreso de los Diputados, el caballero Josep nos deslumbró con su prodigiosa y musical memoria. Sabía de todos los presentes el nombre y los apellidos. Y eso que se lo dijimos de pasada. No conozco caso igual. ¿Tendrá memoria de mariposa? ¿O será un vampiro benévolo?  

*****



5 comentarios:

  1. Fue una noche maravillosa, gracias a la metamorfosis de las mariposas, con o sin gafas, que vivimos. El menú fue estupendo. El plato principal era curación terapéutica alada bañada con generosos cantos líricos de multiregistro. Por supuesto, no faltó la copa y el cigarro mientras entendimos que hay que ponerse gafas para ver la realidad y no deformarla. No es una metamorfosis dolorosa.
    Delicioso Josep, gracias.
    También graciás a Aarón por su "Pan y circo" y a ti, Rafa, por permitir que no vuele esta noche en la memoria.
    Ana Mª Cuervo de los Santos

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  2. Gracias a todos,yo también, he participado!
    Gracias Aaron Garcia Peña,por jugar,jugar, con las Mariposas Monarcas,las que están, llegando,la que están, llegando a mi ventana,a mi ventana canaria,una hora menos siempre ,Mariposa Monarca,a mi no me engañas!

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  3. Un beso llenos de flores a todas las Mariposas Monarcas!

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  4. Magnífica reseña, dan ganas de haber estado ahí, y ser parte del grupo también, y de la libertad de deambular de noche, libertad que algunos, en algunos sitios, hemos perdido. Felicidades, gracias desde el país que contiene santuarios de mariposa monarca, México.

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  5. Entrañable, y a día de hoy lo sigue siendo, que es mucho.

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